El conocimiento oceánico orienta la agenda de ASE para proteger la biodiversidad marina

Fundación Argentina ASE incorporó a su agenda iniciativas de investigación, observación y modelado del carbono oceánico. El enfoque busca comprender mejor los ecosistemas marinos, sus amenazas y el papel de la cooperación científica internacional en la producción de datos para la gestión y la toma de decisiones.

Boya científica de observación flotando en aguas oceánicas, con aves marinas sobre la superficie.
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Publicado 17 julio, 2026 2 min de lectura
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Fundación Argentina ASE reafirmó que el conocimiento de los mares constituye una condición necesaria para proteger la biodiversidad marina y costera. Los océanos cubren más del 70% de la superficie terrestre y concentran una parte decisiva de la biosfera, por lo que su observación resulta central para comprender procesos ambientales de alcance planetario.

Los ecosistemas marinos enfrentan presiones vinculadas con actividades hidrocarburíferas, mineras, logísticas y pesqueras, además de la disposición de residuos, el exceso de nutrientes procedentes de la escorrentía agrícola y la introducción de especies exóticas. Reconocer esas interacciones permite abordar la protección ambiental sin separar los ecosistemas de los sistemas productivos y de las decisiones humanas que inciden sobre ellos.

Dentro de esta perspectiva, la Fundación incorporó a su agenda una serie de iniciativas centradas en la investigación, la observación y el modelado del carbono oceánico. Estas líneas se orientan a mejorar la comprensión de la absorción de dióxido de carbono atmosférico por el océano y de la vulnerabilidad de los flujos de carbono; su inclusión en la agenda no implica que todos los proyectos ya se encuentren ejecutados u operativos.

La cooperación internacional ofrece estructuras relevantes para producir y compartir información. El Sistema Mundial de Observación de los Océanos (GOOS), coordinado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, articula observaciones destinadas a fortalecer el conocimiento, la gestión de los recursos marinos y la toma de decisiones.

Argo constituye otro ejemplo de esa infraestructura científica: una red internacional de boyas robóticas que registra condiciones oceánicas y aporta datos para la investigación oceanográfica, el estudio del clima y la biodiversidad marina. La participación de agencias de distintos países muestra que la observación sostenida de los océanos requiere capacidades tecnológicas, continuidad institucional y cooperación multinacional.

Para Fundación Argentina ASE, conocer los mares supone vincular ciencia, tecnología y política pública con la preservación de los ecosistemas y el desarrollo humano sostenible. El desafío es transformar esta orientación en proyectos definidos, alianzas y capacidades que amplíen la información disponible sobre el Atlántico Sur y apoyen decisiones responsables sobre los espacios marinos y costeros.

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